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Escuelas lectoras: en el segundo taller, se perfecciona la técnica


Sonia es alta, de piel clara y cabello corto. Gina es baja, morena y de cabello largo. Sonia vive en Guamote, en la provincia de Chimborazo donde el frío corta la piel. Gina vive en Santa Elena, provincia de Guayas, en medio del calor propio de la Costa ecuatoriana.

Diametralmente distintas, separadas por la geografía, Sonia Ríos y Gina Silvestre tienen algo en común: la docencia. Ambas –la una, profesora y la otra, parvularia- se emocionan cuando hablan de “sus” alumnos porque los consideran suyos en el corazón. Si no fuera así, no atravesarían todos los días, por caminos polvorientos que parecen interminables; no se trasladarían por horas en bus, en camioneta y en moto; no se mojarían en el aguacero y no se tostarían la piel con el sol que, a veces, se pone despiadado.

A las dos les brillan los ojos cuando cuentan la maravilla que es enseñar a los más chiquitos: a los que tienen entre seis y ocho años de edad. Para ambas, ser maestras es su esencia, una de las mejores decisiones que han tomado en la vida.

Sonia y Gina, que antes no se conocían, se han descubierto. Lo han hecho compartiendo un aula en la Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador. Ahí, ambas asisten al segundo taller de capacitación para mentores. Todavía, les faltan dos.

Ellas, al igual que 73 colegas más, fueron seleccionadas especialmente por el Ministerio de Educación y ahora se preparan para acompañar a otros docentes a mejorar los procesos de enseñanza de la lectura y la escritura de niños que cursan el segundo y el cuarto grado de Educación General Básica (EGB). Cada una debe capacitar a alrededor de 17 profesores de escuelas cercanas a su residencia.

Las dos se entusiasman cuando hablan de esta nueva experiencia, aunque admiten que no ha sido fácil porque “a algunos compañeros les cuesta salir del esquema tradicional de enseñanza que es memorístico. Sin embargo, con paciencia y con cariño logramos que ellos se involucren. Luego, cuando ven los resultados, ya no quieren dar marcha atrás”.

En este segundo módulo, que empezó ayer y culminará el viernes 24, los mentores comparten las experiencias vividas previamente y afinan detalles, aprenden a borrar de su vocabulario la palabra “problema” y la transforman en “oportunidad”, hacen ejercicios y los presentan en plenaria, trabajan en grupo, conversan y reafirman que las Escuelas Lectoras no es una capacitación más, es una experiencia de vida, es un horizonte amplio, una mano extendida donde se acompaña y no se ordena; donde se escucha más y se habla menos; donde se negocia y no se impone; donde se descubren cosas nuevas, pero, también, se re-descubre aquello que estaba olvidado.

El viernes 24, a las 17:45 Sonia y Gina se despedirán, tomarán el bus: la una, con rumbo a Guamote y la otra, con destino a Santa Elena. Será hasta la próxima, en enero, cuando se vuelvan a encontrar.

En la inauguración del segundo taller

A las 08:00, en el paraninfo de la Universidad Andina se inauguró el segundo taller para mentores.

  • Durante la reunión intervinieron: Alexis Oviedo, director del Área de Educación (e) de la Universidad Andina; Anna Vohlonen, oficial de Educación de Unicef; Ana Cano, subsecretaria de Desarrollo Profesional Educativo; Juan Samaniego, asesor del despacho ministerial y Juan Pablo Bustamante, coordinador de Educación de la DYA.
  • Retomar un proceso estancado: “Qué satisfactorio estar hoy, aquí, con ustedes para tener, de nuevo, un proceso de formación de mentores, compartir con los maestros que quieren capacitarse y capacitar a sus compañeros. Qué bueno retomar un proceso que ha venido estancándose durante estos años, en el que la asistencia técnica ha estado ausente en las aulas y en su lugar: el control, la supervisión; donde se ha dejado de lado una tarea fundamental que es la formación continua. Qué satisfactorio saber que ustedes están aquí para innovar, para trascender la educación memorista y así mejorar el destino de miles de niños”. Alexis Oviedo.
  • Pedagogía con autonomía: “Mentores: quiero decirles que acá no tienen que presentar informes de lo que hacen a diario, acá venimos a compartir experiencias y a aprender. Aquí hay voluntad, responsabilidad y participación. Para el Ministerio de Educación, llegar al aula para dialogar y acompañar al maestro es una tarea fundamental con el objetivo de generar un cambio profundo para que las aulas se manejen con independencia. Aplicar una pedagogía con autonomía es avanzar”. Juan Samaniego.
  • La pedagogía es bienestar: “Es muy importante poder profundizar en el tema de los ‘ambientes de aprendizaje’ que incluye las dimensiones cognitiva, social y emocional. La pedagogía es bienestar y ustedes, más allá de lo cognitivo están trabajando el bienestar que tiene que ver con las relaciones entre el niño y el docente; entre los docentes y entre los niños”. Anna Vohlonen.
  • Relaciones humanas, alianzas institucionales: “Un principio central de la pedagogía moderna es establecer relaciones humanas adecuadas no solo a nivel individual sino institucional. Una pedagogía nueva tiene que considerar a los otros, las alianzas… cómo la escuela se vincula con la comunidad, cómo hacemos alianzas con instituciones diferentes para alcanzar objetivos comunes. Es fundamental abrir el espacio para que la movilización pedagógica de nuestros docentes, de nuestras instituciones, vaya marcando la pauta de nuestra historia”. Juan Pablo Bustamante.
  • La pedagogía se hace en el aula: “Es esperanzador estar aquí porque vemos mejores días para nuestros niños, para nuestros jóvenes gracias a ustedes, mentores, porque la pedagogía se hace en el aula. El mecanismo que más transforma a nuestros niños en ciudadanos de bien es el aula. Por eso, la mejor manera de desarrollar la calidad de la educación de un país está en la capacidad y en la calidad del docente, que incluye el conocimiento, los sentimientos y el afecto. Esperamos, con ustedes, a través de este proceso, seguir transformando la educación en beneficio de nuestros niños y de nuestros jóvenes. Ustedes son el primer momento. Pero, detrás de ustedes viene un ejército y no queremos que esto desmaye”. Ana Cano.